Dedo de martillo

hammer toe

Las deformidades más comunes de los dedos del pie son los dedos de martillo, dedos en garra y espolones óseos. Estas deformidades involucran los “dedos pequeños” en vez del dedo grande, y los espolones óseos. Southwest Foot and Ankle Center, con sucursales en Lewisville, Plano e Irving, proporcionan exámenes de diagnóstico y tratamientos completos para los dedos de martillo, una aflicción que causa que los dedos se doblen hacia abajo en el medio del nudillo.

Entre los resultados dolorosos de los dedos de martillo se incluyen callos y espolones óseos o deformidades en las extremidades. Nuestro equipo de podología y cirugía del pie les ofrece a los pacientes la solución para estos y otros desórdenes de los dedos del pie.

Los callos en los dedos se pueden enrojecer, inflamar e inclusive pueden desarrollar heridas abiertas. Esta no es una condición de la piel, pero la irritación del hueso y la extremidad aplica presión adentro de sus zapatos.

¿Qué causa los dedos de martillo?

Varias personas nacen con un tipo de pie que está predispuesto a dedos de martillo y garra. Las personas con pies planos, pies arqueados o pies realmente flexibles son más propensos a desarrollar estos problemas. Otras causas son dedos excesivamente largos, desequilibrio en los tendones, lesiones, artritis reumatoide y enfermedades neuromusculares. Al pasar del tiempo, la mecánica de sus pies y zapatos aumenta las deformidades. Las mujeres son más frecuentemente afectadas, probablemente debido al tipo de calzado que utilizan.

Síntomas de los dedos de martillo

Es posible que la severidad de la deformidad no se correlacione con el grado de dolor. Por ejemplo, un dedo de martillo o dedo de garra que luce severo podría no producir dolor; mientras que dedos que se vean ligeramente deformes podrían ser extremadamente incapacitantes.

El dolor y los callos normalmente se desarrollan sobre los dedos debido a la fricción del zapato en esa área. Este roce del zapato puede causar un saco rojo e inflamado de tejido llamado bursitis. Inicialmente, las deformidades son flexibles y pueden ser tratadas con medidas simples, pero si no se tratan, pueden volverse rígidas y no se pueden volver a enderezar. Mientras pasa el tiempo, puede desarrollarse dolor en las extremidades de los dedos e inclusive en la bola del pie, limitando acciones como caminar, hacer ejercicio e inclusive estar de pie cómodamente.

Los dedos de martillo y de garra algunas veces son causados o empeorados por un juanete, una deformidad que involucra a los dedos gordos de los pies. Cuando el dedo gordo comienza a inclinarse, el dedo gordo puede causar una mayor presión en el segundo dedo, o el segundo dedo puede ser empujado hacia arriba y fuera del camino.

Tratamientos para los dedos de martillo

Cuando los dedos de martillo o garra están causando dolor ligero a moderado, la solución más simple que se puede probar es utilizar zapatos más amplios y cómodos que le den espacio a los dedos para moverse. Entre estos se incluyen tacones bajos, cuero más suave, punteras más amplias y zapatos atléticos. Utilice una piedra pómez para reducir cualquier callo es útil algunas veces, pero no recomendado para aquellos con neuropatía o pie diabético. Los podólogos no recomiendan utilizar una plantilla “medicada” para los callos, ya que contienen ácido que puede conllevar a una quemadura química o profundizar una herida abierta que puede terminar infectándose.

Cuando los dedos de martillo siguen doliendo a pesar de las opciones terapéuticas conservadoras, o si no puede encontrar zapatos que sean cómodos, se debe discutir sobre correcciones quirúrgicas con nuestro especialista, Reza Mobarak, DPM, FACFAS, FAPWCA, cirujano de pies certificado.

Los pacientes que tienen dedos de martillo o dedos de garra sintomáticos corregidos anteriormente tienden a sentir una mayor satisfacción después del procedimiento. Cuando estas opciones de tratamiento dejan de proveerle la comodidad que necesita, se recomienda consultar con su podólogo para discutir sobre las opciones quirúrgicas.

La meta de la corrección quirúrgica es restaurar la alineación y función normal de la articulación de los dedos. Si los dedos siguen siendo flexibles la tensión de los tendones puede liberarse y el dedo puede ser enderezado a través de un pequeño agujero en la piel. Si el dedo está rígido, el nudillo es enderezado y devuelto a la alineación normal. A veces es puesto un pequeño pin adentro de los huesos para mantener el dedo en la posición apropiada mientras sana.

Seguida la cirugía, el pie es vendado y es usado un zapato post-operatorio. El ejercicio y permanecer de pie por periodos prolongados está limitado por las primeras 6-8 semanas. Un programa de ejercicio en casa es importante para volver a obtener fuerzas y flexibilidad. Usted puede reanudar sus actividades y usar zapatos a la moda mientras va sanando, y tras consultarlo con nuestro cirujano de pies calificado.

Contacte a Southwest Foot and Ankle Center

Para obtener más información sobre los tratamientos de los dedos de martillo, consulte con nuestro equipo podólogo al contactarnos en línea o llamando para una cita en Lewisville marcando al 972-318-2738, en Plano marcando al 972-805-9985 o en Irving llamando al 972-318-2655.